Valer la pena

Blog de Susana Cella

Nombre: S.C.
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

17.3.06

/cristalino el martillo que forja el aire

Lunes, mitad de marzo, en el teatro Alvear, Juan Gelman recibió un diploma, Embajador Cultural de la Ciudad. Fugazmente pasaron Baglietto y Vitale para interpretar el poema "Mi Buenos Aires querido". Gelman recibió su nombramiento con algunas de las ironías que suele usar sobre todo cuando hay peligro de formalidad. Todo esto no fue sino algo así como el prólogo a lo que vino después, que es en verdad lo que me llevó a escribir estas líneas. Leyó de los poemas cincuentenarios, de los menos viejos, leyó poemas que uno ha leído previamente y era como si nuevos y reconocidos a la vez. Gelman seguía con sus poemas y yo me iba preguntando qué pasaba, no era la sorpresa ante algo nuevo, ni siquiera la voz, también conocida, también escuchada, aun si fuera más baja, más grave. Busco de qué manera expresar eso que ahí, escuchando, sencillamente sucedía. Muchos noes me acuden porque no era ni emoción, ni sensiblería, ni nostalgia, ni angustia, ni reminiscencia, ni encanto, ni pasión, o era todo esto junto, pero de seguro no una sola cosa. Sonaban los versos, remataban felizmente, venía el siguiente. Y suspensión es lo que más se acerca a lo que me pasaba y que me hacía preguntarme por qué y qué es esto. Eran, suspensas, las palabras con su peso y su sonido y su historia y sus acordes y sus ecos, ahí, como un aire a la vez denso y ligero. Leyó largo rato, no sabría contarlo en minutos, el tiempo también estaba metido en todo ese ambiente que había armado con las palabras, el aire, los silencios.
No leyó estos versos, de Incompletamente, pero me parece que dicen algo de lo que ahí pasó, lo que anduve, con más dificultad que precisión, tratando de contar:
el opaco lugar del otro fuera
el cada uno semejante
a la escisión rebajada a partida
de la tachada realidad/