Valer la pena

Blog de Susana Cella

Nombre: S.C.
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

9.3.06

Lo peor que se tiene

Entremezcladas reflexiones a partir de ver y oír, por el barrio, en estos días



Andando por varios lados, se manifiesta con mayor o menor visibilidad según el caso, el medio y quien sea que lo exhiba; en lo que se encuentra en lugares de la realidad, en los virtuales, un estilo similar –desaforado, de emperrada obsesión en no ver más que una baldosita y confundir con ella al mundo- indica.
Indica en su marca tan reconocible que el crimen es el fondo sobre el cual se desencadena un griterío descaminado, malaventurado e ignorado por la mezquindad de quien se queda con la última palabra, o el beneficio que sea.
Si se puede hablar de felicidad cuando una intriga palaciega desafortunada culmina con la cesantía de un funcionario, si el error de perspectiva (para pensar bien) trastoca las dimensiones de los los hechos y los personajes, si la justicia se confunde con ejecutar pequeñas o grandes venganzas, si en tantos sitios, virtuales o no, las airadas voces que no se levantaron antes, de pronto encuentran que deben hacerse gárgaras y buches de una moral de la que no sólo carecieron sino que siguen careciendo cuando exclaman sus aes y oes de santa indignación ante algún salpicón de barro en sus inmaculadas ropas sin importarles que ese barro es y fue durante mucho más que treinta años el hábitat cotidiano de otros, si la viga les sigue vedando la visión y la paja del ojo ajeno es toda la realidad, si cualquier esbozo de discusión o reflexión es deslizado a tonterías o chismes y si, muchas cosas que parecen no tan de igual índole pero sin embargo, están en ese estilo persistente, mostrando lo mismo, es cuando aparece lo peor que se tiene.
Que se tiene, la forma impersonal alude a algo de lo que ninguno estamos exentos, no significa esa distorsionada e interesada idea de que asumamos que todos somos culpables, de que todos tenemos un enano fascista o un enano de jardín, o un fascista no enano, etcétera. Tampoco es la idea andar ranqueando en malos y buenos, todo esto no sería sino seguir en la misma lógica de lo peor que se tiene, dicho en breve, la chiquitada, el yuyo barato. Para algunos, es letal, la guadaña está cerca y el yuyo no la advierte, para otros, se trata de que el yuyo siga mirando distraídamente y que ponga todas sus energías en mirar y pelearse con el yuyo de al lado. Y los escandalitos esconden el silbido del metal en la piedra afilado.